| Hazañas de ingeniería |
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| Escrito por Edith Estrada |
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Guadalajara, Jalisco, 30 de Enero de 2012 (Queo.mx).- El ser humano además de sus evidentes y enormes debilidades, posee atributos que le permiten compensar éstas en la mayoría de las ocasiones. Uno de esos atributos está relacionado con su constante afán por alcanzar y superar sus propios logros. Al ser humano le gustan los retos y los busca permanentemente. Un reto puede ser cruzar un río, escalar una montaña o recorrer grandes distancias llevando al límite nuestras capacidades físicas, pero siempre queremos más. No basta con poner pruebas extremas a nuestro cuerpo, lo hacemos también con nuestra mente. Inventamos pruebas extremas que extiendan nuestras capacidades y así cruzamos océanos o alcanzamos las nubes construyendo artefactos ex profeso ya sea mecánicos, electrónicos o simple y llanamente monumentales. Lo importante es que aquello que construyamos refleje nuestra ilimitada capacidad creativa y transformadora, convirtiendo arena, piedras y residuos orgánicos en silicio, acero y combustible. Si sirve de excusa, no construimos cosas de la manera más eficiente y ecológica, pero nos permiten alcanzar nuestros objetivos. Maravillas humanas Se dice que la historia es escrita de acuerdo con la mirada de los vencedores, y el pueblo helénico (antiguos griegos) decidió escribir la suya para siempre. Colonizadores del Mediterráneo hasta unos 300 años antes de nuestra era, decidieron seleccionar las obras arquitectónicas más relevantes de su tiempo pero no lo hicieron de modo imparcial pues eligieron construcciones ubicadas primordialmente en tierras helénicas y basándose en las proezas que describían poetas como Antípatro de Sidón (siglo II a. C.), quien por ejemplo escribió: “He posado mis ojos sobre la muralla de la dulce Babilonia, que es una calzada para carruajes, y la estatua de Zeus de los alfeos, y los jardines colgantes, y el Coloso del Sol, y la enorme obra de las altas Pirámides, y la vasta tumba de Mausolo; pero cuando vi la casa de Artemisa, allí encaramada en las nubes, esos otros mármoles perdieron su brillo, y dije: aparte del Olimpo, el Sol nunca pareció jamás tan grande”. Poco a poco las Siete Maravillas del mundo se fueron ajustando y consolidándose con el transcurrir de los años hasta quedar como hoy las conocemos, o mejor dicho, como hoy creemos que fueron ya que solo una de esas obras portentosas queda en pie. ¿Por qué siete? Porque era un número mágico para los griegos. Estas fueron las maravillas: la Gran Pirámide de Guiza en Egipto; los Jardines Colgantes de Babilonia en Irak; el Templo de Artemisa en Éfeso, Turquía; la Estatua de Zeus en Olimpia, Grecia; el Mausoleo de Halicarnaso en Turquía; el Coloso de la Isla de Rodas en Grecia; y el Faro de Alejandría en Egipto. Obras de ingeniería que hicieron hasta lo imposible por resistir el paso del tiempo para finalmente sucumbir, a excepción de la Gran Pirámide que sigue en la lucha. Las Siete Maravillas Modernas Si el mundo moderno quería tener también sus Siete Maravillas, la tarea no fue tan fácil ni tan sesgada como en la Antigua Grecia. Prueba de ello es el concurso New Open World Corporation abierto por iniciativa del cineasta suizo Bernard Weber. La elección de las Maravillas Modernas fue con la participación del público, mediante el envío de correos electrónicos, mensajes SMS y a través de un número telefónico de pago. ¿De qué otra forma "moderna" podía ser esta elección? Se tomaron en consideración estructuras creadas por el hombre hasta el año 2000 siempre y cuando estuviesen actualmente en pie. El 07/07/07 se dieron a conocer las Nuevas Maravillas elegidas por más de cien millones de votos de todo el mundo. Aún cuando hubo voces en contra de la votación por distintas razones (orgullo nacional, por haberse cobrado los SMS, por tener fines comerciales, por usar criterios más sentimentales que artísticos, etc.), hasta el momento dicha votación se mantiene vigente, quedando las siguientes ganadoras: La Gran Muralla (China), Petra (Jordania), El Cristo Redentor (Brasil), Machu Picchu (Perú), Chichén Itzá (México), El Coliseo de Roma que en realidad se llama Anfiteatro Flavio (Italia) y Taj Mahal (la India). Otras maravillas Hemos construido obras monumentales que no fueron catalogadas como parte de las Siete Maravillas (antiguas o modernas), pero son por sí mismas sencillamente maravillosas, pues fueron más allá de la simple estética o egolatría y lograron resolver problemas, salvar distancias o simple funcionalidad. El 15 de agosto de 1914 fue inaugurado el Canal de Panamá que desde el punto de vista técnico es considerado uno de los mayores logros de la ingeniería moderna. Desde el océano Atlántico al Pacífico mide 80 kilómetros de largo, una profundidad de 12,8 metros en el Atlántico y de 13,7 metros en el Pacífico y un ancho que va de los 91 a los 300 metros. La idea de unir ambos océanos es tan antigua como los pobladores de Panamá, incluso Cristóbal Colón y Hernán Cortés la esbozaron como proyecto pero la dificultad técnica hizo que el mismo se materializara hasta 400 años después. En el 2007 comenzaron las obras de ampliación y se pretende inaugurar las nuevas esclusas el 15 de agosto de 2014, fecha en que se conmemorará el primer centenario del Canal. En los Países Bajos (Holanda) surgió hace varias décadas el llamado Plan Delta que consiste en la restauración y construcción de nuevos diques dentro de áreas densamente pobladas para evitar desastres como la gran inundación de 1953 en donde 1,835 personas fallecieron y aproximadamente 150,000 hectáreas fueron inundadas. El dique del Oosterschelde fue provisto de un par de esclusas que solamente se cierran en caso de niveles extremos de agua. Consta de sesenta y dos aperturas cada una contando con 40 metros de anchura en la barrera para dejar pasar la mayor cantidad de agua salada posible y mantener el movimiento de las mareas. Finalmente la barrera de Oosterschelde (Oosterscheldekering) es una de las construcciones más grandes del mundo y tardó 10 años en terminarse (el 4 de octubre de 1986), curiosamente se le llama la Octava Maravilla del Mundo. Para rematar, esta obra imponente además tiene como fondo varias turbinas de viento, elemento muy abundante, ubicadas en el mar y generando electricidad para la ciudad. No existe mejor ejemplo de cómo el hombre domina la furia de la naturaleza en su propio beneficio. Las maravillas del futuro En lo que se conoce como arquitectura especulativa y durante el Concurso Internacional de Ideas 2009 organizado en París, OFF Architecture quedó en segundo lugar con su propuesta de un eco-puente que cruzaría el estrecho de Bering desde Rusia a los Estados Unidos y uniendo las dos Islas Diómedes (una americana y la otra rusa) para facilitar el comercio internacional, proteger la vida silvestre, mitigar el calentamiento global y promover la paz. Incluye un parque, un ecosistema autónomo impulsado por la tecnología geotérmica y turbinas movidas por las corrientes oceánicas. Una idea no muy novedosa si tomamos en cuenta que el zar Nicolás II soñaba con un ferrocarril y un túnel para cubrir esta ruta desde el año 1905. Pero al parecer se ha pasado de lo especulativo al terreno de la realidad. A mediados de 2011 y como parte de su plan general para explotar recursos naturales tanto de Siberia como del círculo ártico, el Kremlin en Rusia informó que se ha aprobado un proyecto de infraestructura ferroviaria con trenes de alta velocidad a un costo de 98 mil millones de dólares que incluye la construcción de un túnel que unirá Siberia con Alaska bajo el estrecho de Bering y que finalizaría en el 2030. El proyecto implicaría por parte de Estados Unidos la construcción de líneas de alta velocidad para unir Alaska con el resto del país. Y Rusia por su parte construiría 3,800 kilómetros de líneas de ferrocarril para que el tren de alta velocidad pueda llegar al extremo oriental de Siberia. Con este proyecto el transporte de bienes alrededor del mundo sería más barato, rápido y seguro. Por ésta ruta se transportaría el 3 por ciento de las mercancías mundiales generando ganancias de más de 11 mil millones de dólares anuales. ¿Ciencia ficción? Solo tenemos que esperar 20 años para saberlo. Mientras tanto, puedes echar a volar tu imaginación con este documental realizado hace algunos años en el que se exploraban varias alternativas para unir Asia y América con un túnel trasatlántico. Que las maravillas sigan llegando. |


